Historias de fronteras
No se trata de otra novela sobre narcos. Bernar
Freiría, como su protagonista, utiliza su experiencia sobre las
redes del narcotráfico gallego... Pero el narcotráfico no
es un negocio del que se pueda escribir de oídas...”
Amelia Castilla. El País. Babelia. 12/4/2003.
Precisió eficaç
“Es pot tenir la sensació que l’escriptor
ha posat en joc en la ficció els seus coneixements i les seves
experiències sense haver sentit la necessitat que la seva persona
també hi sigui present. Des d’aquest distanciament, el relat
avança a un ritme notable...”
Òscar Motferrer. Avui. 10/7/2003.
Cuarto de derrota
“Un viaje a las antípodas de la conciencia,
a ese mundo esotérico, rara vez cartografiado, desapercibido entre
las sombras cotidianas. Texto inquietante y comprometido que muestra los
entresijos de un mundo lejano y próximo a la vez, un Jekill y Hyde
de las rías gallegas.”
Alfonso de la Vega. La Voz de Galicia. 4/8/2002.
Entre realidad y ficción.
Historias de periodistas
“Otros llegan con nuevas propuestas, como
Bernar Freiría, gallego que ha convertido el contrabando de tabaco
y estupefacientes en las costas gallegas en el argumento de su primera
novela, Cuarto de derrota, que convence desde el principio.”
Aurelio Loureiro. Leer. Septiembre 2002.
Cuarto de derrota
“Aquí tenemos además una geografía
física de la droga. Desde Galicia a Colombia con un recorrido minucioso
por un paisaje, pero también una geografía social, donde
se ven las profundas transformaciones de la sociedad gallega, la complejidad
de las redes colombianas, con su mezcla de necesidad y terror. Y una zona
moral dialéctica, compleja, donde los buenos no lo son del todo,
están sometidos a las miserias y desventuras de sus propias decepciones,
y algunos de los malos lo son a su pesar. De forma que el viaje de Andrés
su protagonista es desde luego una caída, una bajada en cierta
medida al infierno.”
José María Pozuelo Yvancos. La Opinión de
Murcia. 30/9/2002.
Marea Blanca en Galicia
Manuel Vázquez Montalbán se encargó
de reivindicar el libro ante la prensa en el Centro Gallego de Barcelona.
La novela se ambienta en el resbaladizo mundo del narcotráfico
en el norte peninsular, y conduce a sus protagonistas (y por tanto al
lector) por un recorrido lleno de peripecias que va desde las hoy maltratadas
Rías Bajas hasta Marruecos, Colombia y la capital del vicio, Ámsterdam.
Qué leer. Marzo 2003.
Bernar se mete en la mafia
Parece increíble que durante décadas
sepamos por la prensa que una mafia `made in Spain’, con sus rasgos
diferenciales e inintercambiables, un mundo delincuente de naturaleza
fascinante, con sus ritos y sus mitos, con sus héroes y sus secretos,
popular y populista, sin que nadie le haya metido mano literaria. Pero
en estas llega Bernar, y de ese material intacto, tan obvio, extrae una
novela, una novela–novela, de las de siempre: aventuras, emoción,
riesgo, personajes anodinos que dejan de serlo cuando les asalta la ambición,
ritmo trepidante... y algo de sexo, claro.”
Ángel Montiel. La Opinión de Murcia. 18/9/2002.
Arte y vida
Un autor que se mueve con plena madurez
en los registros lingüísticos, que eleva el tono menor de
la aventura para conseguir una reflexión sobre la vida y la muerte,
sobre el presente de una sociedad y que alcanza cotas elevadas en los
terrenos eróticos, lo que le confiere a esta obra una cierta naturaleza
y equilibrio entre lo popular y lo elevado. Y que siembra esperanza de
lo que podrá escribir en el futuro.
Ramón Jiménez Madrid. La Opinión de Murcia.
6/9/2003.
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